• Martha Sofia Sandoval Monroy -

Carros eléctricos, alternativa para el aire


Emobi y Car B, empresas de carsharing, implementan la movilidad sostenible en Bogotá, gracias al alquiler de vehículos, Emobi 100% eléctricos y Car B con algunos a gasolina. La creación de empresa por emprendedores, podría aportar a mejorar la calidad del aire en Bogotá.

Logotipo de EMOBI: Nueva alternativa de movilidad

Mauricio Guzmán se inspiró en el alquiler de bicicletas en Europa y creó la iniciativa Emobi, una aplicación que permite reservar y conducir autos 100% eléctricos, por un periodo de tiempo. Lo que él define como “otra alternativa más, en cuanto a sistemas de movilidad, movilidad sostenible”.

La movilidad sostenible hace referencia a otras alternativas de movilización sin perjudicar al medio ambiente. El Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) posicionó a Bogotá y a Medellín como las ciudades con peor calidad del aire en el 2017. Carsharing o uso temporal de vehículos, contribuye a este problema al fundamentarse en la economía compartida: “un solo vehículo puede ser alquilado por varias personas (...) a diferencia del carpooling, donde un propietario decide compartir su auto con otras personas”, explica Guzmán, iniciativa que ayuda a reducir el tráfico en la ciudad. Aunque el carsharing no se efectúa solo con autos eléctricos, la decisión de usarlos beneficia al medio ambiente dejando de lado las emisiones de CO2.

“La gente comienza a ver el carro, no como un activo que tiene que comprar, sino como una alternativa que simplemente se puede usar cuando sea necesario” dice Zulma Guzmán, fundadora de Car B, otra alternativa para alquilar vehículos eléctricos y a gasolina. Tanto Car B como Emobi, tuvieron influencias del carsharing, que se ha implementado en España y otros países de Europa.

Según Electromovilidad, portal informativo de España dedicado a la movilidad eléctrica, el carsharing comenzó en Zúrich-Suiza 1948, para luego expandirse a Francia y Austria. Gracias a la crisis del petróleo en 1973 creció como alternativa durante los años setentas y ochentas, algunas empresas de carsharing, surgieron en Holanda, Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos, durante los años noventa, Italia, Bélgica y España acogieron carsharing. La conciencia ambiental y las nuevas tecnologías impulsaron el modelo, dando inicio a empresas que siguen en vigencia, como Mobility Cooperative, de Suiza, fundada en 1997 y Greenwheels, creada en 1995, que opera en los Países Bajos y Alemania.

Aunque el carsharing también se implementa en Bogotá con carros a gasolina, como en el caso de la empresa Vaya Car Sharing, que tiene un carro eléctrico en sus filas, Mauricio indica que dentro de los modelos de negocios actuales, hay una migración de gasolina a eléctrico. Por otro lado, Zulma comenta que debido a la realidad actual de Colombia, no es posible tener solo carros eléctricos, debido a que no se puede recorrer largas distancias sin cargarlo y no hay puntos de carga en otras regiones cercanas a Bogotá.

Estas dos empresas de carsharing tienen la meta de crear, lo que Mauricio denominó, un “Ecosistema” para que la movilidad sostenible se expanda y sea viable dada la creciente preocupación por la salud ambiental de la ciudad. Buscan ampliar sus convenios para lograrlo y así llegar a universidades, hos