• Cesar Ayala // cesarayala@javeriana.edu.co //

Cuatro lugares para los campeones de LoL


¿Estás buscando un poco de diversión de la buena? Esto es para ti: ¡Bienvenido a League of Legends!* Mi nombre es Tahm Kench* y seré tu guía...

¿Te has encontrado en Youtube con esta propaganda? ¿Sabías del juego? ¿Conoces algún lugar para jugarlo fuera de tu casa? En Bogotá, no hay muchos sitios para disfrutar de la grieta del invocador*, pero esta es una ruta para los campeones de LoL.

Good game, un pc room colombiano

Carrera 8 #41-39

— La comunidad de “ñoños” es muy sana; no hay peleas y pagan pa’ pasar todo el día allá. — menciona Andrés Cardona, estudiante de maestría en Estudios Culturales y el hombre que cobra $3500 por cada hora para usar un PC gamer.

FOTO: Gamer. Cortesía de Good game

En la carrera 8 con 41, encima de dos restaurantes, está Good Game, el game center* fundado por Luis Miguel Mejía y otros inversionistas. El espacio creado para varias comunidades se abrió a comienzos de 2018, luego de que uno de sus dueños viajara a Corea, y en él hay consolas para videojuegos, televisores, diez computadores especializados, varias mesas redondas junto a sillas coloridas y oferta cambiante de comida.

Cuando Luis Mejía residió durante seis meses en el país asiático, conoció la modalidad de los PC방 (pc rooms). En ellos, los estudiantes universitarios pasaban horas jugando online y algunos meseros les llevaban comida hasta sus asientos; este tipo de negocio gamer había abarcado gran parte de Seúl y tenía público. Al regresar a Colombia, quiso “probar qué tan fuertes son los e-sports*” en el país y tener a Good Game como “referente para la comunidad”.

FOTO: Gamer. Cortesía de Good game

Como “E-sport Bar donde puedes jugar con tus amigos en consolas o computador, tomarte una cerveza mientras disfrutas de los mejores streams y comer las mejores arepas venezolanas de la ciudad”, según la información de su página en Facebook, Good Game presta sus servicios para fanáticos de los juegos de Xbox y Playstation, algunos de estrategia como Warhammer* y otros para PC como League of Legends.

En una colaboración que Luis Mejía hizo con Nickelodeon*, para un nuevo programa sobre gamers, actores y jugadores reales de LOL, se convivieron en tres jornadas de aprendizaje. El espacio era reservado para el entrenamiento de estos nuevos jugadores, pero los habituales visitantes no le prestaban atención a esa restricción. Inclusive, uno de ellos jugó contra cinco de los principiantes y les ganó, a la vez que otros expertos amateur les enseñaban sobre estrategias y el mundo de League of Legends para darles la experiencia completa de ser gamers.

—La gente aquí es feliz y aburrirse, muy difícil —dice Andrés Cardona sobre Good Game. Todo un lugar creado para gamers, cerca a la Pontificia Universidad Javeriana y a la Universidad Distrital. Su versión colombiana de un pc room coreano.

FOTO: Gamers. Cortesía de Good game

Mira más rutas por Bogotá en nuestro especial de rutas culturales

“Los vagos esos que juegan” en Atlantis

Calle 33 Sur #20ª-08

— Ustedes ni siquiera pueden respirar bajo el agua. Son aburridos —dice Fizz, un yordle* anfibio y bromista de las mareas. El personaje ficticio de League of Legends, proveniente de la región de Runaterra*, era el personaje favorito de Juan Carlos Linares cuando su hija tenía ocho años. Valery, la niña que solo jugaba con Miss Fortune* porque era “la chica más linda”, un día le regaló a su padre un dibujo de ese campeón celeste. Él lo colgó detrás del mostrario de su café internet y luego este espacio, después de conseguir otro socio y equipos más sofisticados en el 2017, se convirtió en Atlantis E-Sports Center, uno de los pocos sitios gamer en el sur de Bogotá.

FOTO: Gamer. Cortesía de Atlantis

Desde el barrio Patio Bonito o City U en la Universidad de los Andes, estudiantes y fanáticos de los videojuegos van hasta la calle 33 sur con carrera 20 a jugar Fortnite* o League of Legends. En una angosta tienda con veinte computadores, algunas consolas para Xbox o Playstation y una fotocopiadora al costado derecho de la entrada, “nosotros no te vendemos un servicio, sino la comunidad”, expresa Alejandro Prada, miembro