• María Daniela Echeverría //

El viaje de los movimientos


Souvenir asiático es una pieza teatral de la compañía Animistas que reflexiona y crea a partir de un tema: la migración. Directo Bogotá habló con el director de la obra, Javier Gámez, sobre el texto que inspiró el montaje, el tema central de esta ficción y demás pormenores alrededor de la creación.

FOTO: Capturada por María Daniela Echeverría

Desde la entrada a la sala, el escenario con forma circular da cabida al ambiente de la obra. Con linternas que apuntan a las caras del público, los actores amenazan e irrumpen con pisadas fuertes sobre las tablas de la pasarela de madera donde se sientan los espectadores. “Apenas tuve contacto con el texto, tuve una visión muy clara de la disposición espacial. Quería que fuera una obra un poco más inmersiva y que la gente no solo se sintiera dentro de ella, sino que tuviera cierta incomodidad”, explica Javier Gámez, director de Souvenir asiático para Directo Bogotá

Es por ello que a medida que avanza se va volviendo incómodo el espacio porque así es la migración: incómoda para muchos, menos para algunos de los que están en el poder.

La migración es un tema difícil de contar, sobre todo porque para aquel que nunca la ha vivido es muy complicado entenderla del todo. “Es una ficción en torno a un tema muy delicado, pero me parece que lo hemos tratado con mucho respeto y rigor. Con una posición crítica frente a la insensibilidad que genera este problema mundial, que también es local porque aquí en Colombia igualmente hay migración interna”, dice Gámez.

No es un montaje para el público que prefiere un teatro más canónico, en una sala de de asientos acolchados, y dividido en actos. Incluso hay partes donde no se pueden ver bien los diferentes escenarios. Pero todo tiene un sentido estético que deja un mensaje profundo detrás; nada de lo que ocurre en la obra es casualidad. La música en vivo es un factor importante porque tiene una narrativa propia que va de la mano con el guión. Provoca una especie de caos en la mente del espectador a través de fuertes rasgueos de guitarra.

Souvenir asiático es una obra que cuida cada detalle del movimiento de las siluetas para juntarlo en perfecta sintonía con la música. El movimiento sin duda también es hilo conductor de la narrativa, ya que tanto títeres como objetos se envuelven en un baile de sincronía con los diálogos y los sentimientos.

Hay una escena que conmueve mucho y es la vida de los niños que crecen sumergidos en los problemas de la migración. Un títere en forma de conejo es sumergido en el agua de un mar imaginario y los movimientos de las manos balancean el peluche mientras las luces y el sonido del mar crean una escena cruel y bella.

Mira más de Directo Cultura: [Entrevista] Clemencia Echeverri: “El arte en el tiempo construye una memoria”