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Vogue: la danza como un acto político revolucionario

Por: Emily Miranda Alvarado // Noticia


La artista queer Piscis le contó a Directo Bogotá de dónde nació la idea de hacer vogue en las marchas del paro nacional y en el Transmilenio.

“Poder mostrar a través del movimiento para mí es un mensaje muy poderoso y más con esa búsqueda de visibilización de la comunidad LGBT”, afirmó Piscis. Cortesía: Piscis

Con tacones, resistencia y banderas de Colombia, tres artistas bailaron e intentaron animar a todos los manifestantes el primer día del paro nacional en el Palacio de Justicia, justo al frente del Esmad. Pese a las intervenciones de la policía, que no quería dejar que se grabara y trató de moverlas, ellas continuaron con el baile representando para la protesta una forma de lucha mediante el arte.


Todo esto lo hicieron con una emblemática coreografía vogue o voguing, una danza que nació en Nueva York en los años 70 y 80. Sus pioneros fueron la comunidad queer, afroestadounidense y latina. Este baile, derivado de la cultura ballroom, se convirtió en un espacio seguro de expresión y libertad, donde se celebra la diversidad. Así pues, ahora es un movimiento y surge como un modo de manifestarse libremente, imitando modelos y representando imágenes femeninas.


Días antes de su aparición en la Plaza de Bolívar, un video se hizo viral en redes sociales donde estas bailarinas hacían vogue en el Transmilenio el cual generó impacto en poco tiempo. Una de ellas es Piscis, artista escénica de Bogotá, coreógrafa y realizadora de performances, que está inmersa en el mundo artístico como ella misma lo afirma. “Creo que, aunque pudiera hacer otras cosas, siempre elijo el camino del arte y estoy muy feliz”, dice. Ella se manifiesta debido a la necesidad de vivir en una sociedad mejor para las personas que la rodean y futuras generaciones.


La artista relató cómo ha sido su experiencia al identificarse como persona no binaria y sus inicios en la cultura ballroom, que la han llevado a realizar varios performances en la capital durante las marchas en el marco del paro nacional. También dice que sus ganas de visibilizar nacen de querer apoyar a personas que han tenido conflictos por revelar su identidad, como quizás en algún momento ella los tuvo. “A través del movimiento busco que corporalidades LGBT sean aceptadas, respetadas e identificades en la sociedad”, asegura.


¿De dónde nace el nombre de Piscis?


Primero que nada, es mi signo zodiacal. Siempre te dicen como “ay, es que tú eres muy Tauro, es que tú eres muy Piscis”. Siempre había recibido este comentario y cuando conozco la cultura ballroom, este tema del vogue como tal, te dicen como “te podemos llamar por tu nombre o por tu nombre artístico”. Entonces, en el proceso de búsqueda y de creación, dije Piscis, porque soy piscis, me identifico muchísimo con el signo y porque en ese momento encontré una gran conexión entre la definición del signo como tal y justamente a todo esto que pasaba internamente referente a quién soy, a como percibo el mundo y a como me siento dentro de mí. Entonces, hizo match toda esta temática conmigo y decidí adoptar el nombre.


Hablando del vogue, ¿qué representa para usted?


Para mí como danza representa la expresión del cuerpo más allá del físico, la expresión de los diferentes cuerpos que nos componen. A través del voguing podemos explorar, aprender, descubrir, podemos hacer muchas búsquedas internas, lo cual para mí es maravilloso.

El voguing como tal es una expresión dancística dentro de la cultura ballroom, que es como esta gran sombrilla que abarca todo, y el voguing es solo una pequeña expresión, aunque es una de las expresiones más famosas que existen dentro de la cultura ballroom.


Para mí esta cultura es como mi familia, es gracias a ella que he encontrado un espacio para crecer, para descubrirme, aprender y conocer también, no sólo a mí sino a muchas personas diversas y estar en contacto con todas elles.


Ha estado en marchas del paro nacional haciendo vogue, ¿qué mensaje quiere llevar?


Primero que nada siento que de libertad, más allá de etiquetar o de señalar algo específico, me gusta a través de mi cuerpo expresar libertad, expresar también cuestionamiento; se puede decir que ambigüedad o dos energías que nos componen, porque en un país como Colombia que es extremadamente conservador y machista, la figura y la energía femenina están ligados a lo sumiso, a lo débil y a lo pecaminoso.


Poder mostrar a través del movimiento, que esta energía también nos habita y habita los cuerpos para mí es un mensaje muy poderoso y ese mensaje se complementa más con la búsqueda de visibilización de la comunidad LGBT de la cual hago parte, de la cual soy y también de nuestras identidades, de personas no binarias, de personas trans, queer. Eso es lo que busco a través del movimiento y también que estas corporalidades sean aceptadas, respetadas e identificades dentro de la sociedad.


Usted es persona no binaria, ¿cómo ha sido su experiencia?


Es una pregunta compleja, me identifico actualmente como una persona no binaria y no ha sido fácil porque vivimos en una sociedad totalmente binaria y aunque tú te identifiques como LGBT, dentro de nuestra misma comunidad, también existe ese binario, en el que si eres homosexual, o eres hombre o eres mujer.


Entonces, ha sido un poco complicado por ese tema. Nuestra sociedad y las personas tienen en la cabeza un chip limitativo y cuadrado, ha sido un camino largo y no ha sido fácil, pero siento que en medio de todo esto he encontrado muchísimas cosas que me han fortalecido y me han compuesto; han hecho justamente darme cuenta de que lo que soy, es lo que soy y no hay nada malo en ello.


También por eso nace ese sentimiento de visibilizar y compartir, porque hay muchas personas que están en la misma situación en la que yo estoy, o en la que estuve y necesitamos mostrarnos más, educar y ayudar a entender, porque tampoco se puede generar ese entendimiento que queremos si no hay una presencia, un referente, alguien que lo hable y eso también es lo que me ha llevado a hacer lo que hago.


Aun así, personalmente no ha sido tan tortuoso a diferencia de otras personas que he conocido, que han tenido problemas con su familia, con la sociedad, en sus lugares de trabajo y demás. Yo por fortuna no he tenido ningún problema, sino conflictos interiores y en situaciones ya muy específicas, como por ejemplo al momento de usar los baños, al viajar y que te pidan documentación, cuando la policía de repente te pide documentos, en esas situaciones es cuando se pueden generar algunos conflictos.


¿Cómo fue su primer acercamiento al vogue?


Mi primer acercamiento fue en una fiesta. Primero conocí el movimiento, me refiero a la danza pues soy bailarine, pero luego empecé a investigar, a viajar y conocí la cultura ballroom. La conozco en su máximo esplendor en encuentros LGBT, fiestas y eventos en Brasil. Fue algo maravilloso porque descubrí un mundo nuevo, como descubrir el edén, fue un ambiente de libertad de expresión, de diversidad, de ver tantas personas iguales, pero a la misma vez diferentes. Para mí fue algo muy sanador, revelador y de verdad que en ese momento me sentí en casa. Ahí fue cuando conocí la cultura ballroom, todo el movimiento y la danza con su procedencia, esto que fue en el 2015.


¿Cómo nace la idea de hacer vogue en un Transmilenio?


Siempre quise hacer algo ahí y el Transmilenio se volvió un espacio sinónimo de violencia y de hostilidad, prácticamente la gente lo odia. Quise mostrar otra cara, resignificarlo y mostrar que dentro de él no sólo te roban, morbosean y violentan, sino que puede haber expresiones realmente artísticas y llamativas.

También porque muchas veces las personas LGBT no somos aceptadas ahí, nos rechazan, nos sacan y nos pasa un sinfín de situaciones. Entonces, la idea era mostrar que estos cuerpos también están presentes en estos espacios. Esto se complementó justamente desde que se inauguró el Transmilenio, para mí el nombre “trans-milenio era algo icónico y más en una ciudad como Bogotá. Todas estas cositas compusieron el performance.


Este fue el video con el que se hicieron virales en Transmilenio:


¿Qué inspira a Piscis?


Una vez que pude hacer conciencia de que todo a mi alrededor está conectado a mí, todos quienes me rodean, naturaleza, animales, personas, situaciones, me inspiran un montón. Porque cada persona tiene una historia para contar, cada presencia que me rodea ha atravesado un sinfín de experiencias, situaciones y lugares que permito inspirarme a través de ellos y entender su lenguaje, conocer sus visiones. A Piscis le inspira todo lo que le rodea porque bueno, en este momento es inevitable no hacerlo.

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